Y después de la derrota habló Arjonaurum, cuando ya no quedaba nadie que le pudiera escuchar, y sus palabras resonaron en el viento durante meses, cada vez más atenuadas, cada vez más inconexas, cada vez más indescifrables.

Pero entre todos esos sonidos dispersos, resonaba fuertemente una palabra: COGA… COGA… COGA…

INVOCAR A LOS ESPÍRITUS PARA DERROTAR A YASIHLAB

Las palabras de la invocación deberán ir separadas por guiones, para asegurarnos de que los espíritus las entienden correctamente.